BERLIN- Según el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, los mercados financieros europeos atraviesan "la peor situación desde la Segunda Guerra Mundial, a lo mejor incluso desde la Primera". Lo dijo en una entrevista al semanario alemán "Der Spiegel". "Hemos vivido y vivimos tiempos verdaderamente dramáticos", recalcó.
El banquero francés subrayó que existe el peligro de un contagio entre los países del euro. "Y puede ser extremadamente rápido, a veces cuestión de pocas horas". Sin embargo, descartó enérgicamente la salida de Grecia de la unión monetaria. "Esa no es una opción posible", dijo.
Por otro lado, comparó la situación de la zona euro con la vivida al comienzo de la crisis financiera. "Era casi como cuando la bancarrota de Lehmann Brothers en septiembre de 2008", opinó. En ese sentido, llamó a los gobiernos europeos a aplicar a rajatabla los programas de ahorro propuestos. "Saben lo que hay en juego", advirtió.
Por otra parte, Trichet hizo hincapié en que ni siquiera el plan de estabilización europea aprobado la semana pasada en Bruselas, de un volumen de 750.000 millones de euros, puede tranquilizar los mercados europeos. De hecho, el euro cerró la semana cayendo al nivel más bajo desde noviembre de 2008 y llegó a cotizar a 1,2422 dólares. Las causas fueron tanto las dudas sobre el funcionamiento de los programas de ahorro europeos como los nuevos temores sobre la economía española. El propio presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, reconoció que la economía de su país no alcanzará el crecimiento esperado del 1,8%.
En riesgo
Trichet descartó categóricamente que el euro esté en peligro y aseguró que no se encuentra bajo ningún ataque especulativo. No obstante, la crisis en Europa y las dificultades que enfrentan los gobiernos para equilibrar sus deudas y déficits fiscales, abre un interrogante sobre el futuro de la eurozona y comienza el temor de que algunos países tengan que abandonar el grupo de 16 naciones que tienen la moneda común. Alemania, la mayor economía europea, parece ser la mayor beneficiaria de la implementación del euro porque le permite mantener su alta productividad, y exige a los demás miembros de la eurozona que se ajusten el cinturón. A su vez, España, Grecia y Portugal tienen bajos niveles de productividad y problemas para cumplir las duras condiciones con el fin de seguir en el club de los 16 países del euro. A ese lote podrían sumarse Italia e Irlanda. (DPA-Télam)